sábado, 19 de marzo de 2011

Mi misionero está roto (Guiones-Titeres)



(Sr. Sabelotodo comienza en el escenario detrás del contador, muchacho entra con barrilete (cometa) en su mano/boca)
Sr. Sabelotodo: Jovencito, buenos días, ¿en qué le puedo servir?
(El niño está con un barrilete puesto en la boca)
Muchacho: Mi barrilete está roto.
Sr. Sabelotodo: No parece rota
Muchacho: Pero no vuela.
Sr. Sabelotodo: Ah, eso es porque no tiene hilo. Un barrilete necesita un hilo para mantenerse conectado con la tierra, para ayudarle a tirar contra el viento de modo que se pueda levantar, y para que se vaya lejos muy lejos.  Déjeme mirarla, hijo, ya vengo.
(Sr. Sabelotodo se retira al taller con la barrilete, él vuelve con el barrilete ya con hilo – el ayudante puede poner el hilo en la barrilete y hacer efectos sonoros)
Muchacho: Gracias Sr. Sabelotodo, iré a probarlo
Sr. Sabelotodo: Diviértase, hijo.
(El muchacho sale del escenario con el barrilete – hace sonidos con su boca como: woohoo, yippee etc) 
(Entra una muchacha al escenario con el teléfono móvil en boca/mano)
Muchacha: Perdóname Sr. Sabelotodo mi teléfono está roto
Sr. Sabelotodo: Déjeme mirar muchachita, (Sr. Sabelotodo abre el teléfono, presiona las botones
(El ayudante del titiritero puede agregar efectos sonoros de otro teléfono cerca de un micrófono ocultado)
Sr. Sabelotodo: No hay nada malo en este teléfono.
Muchacha: Pero no sirve, yo no puedo llamar a nadie con ese teléfono.
Sr. Sabelotodo: Ah, bien, es que no está conectado.
Muchacha: Es un teléfono móvil que no necesita ser conectado.
Sr. Sabelotodo: Sí, pero un teléfono móvil envía solamente una pequeña señal, por eso  la compañía telefónica móvil tiene todas esas torres, ellos cogen esa pequeña señal y le hace una señal más grande y la envía a donde necesita ir. Pero usted tiene que pagar. Espere un momento. (Debajo del contador busca alrededor)
Aquí, tome esta tarjeta, si usted marca el número que se encuentra en él le dará Q10 (diez pesos) de llamadas, y cuando termine, usted tendrá que conseguir otra tarjeta.
Muchacha: Muchas gracias, Sr. Sabelotodo, iré a probarlo ahora.
(La muchacha sale del escenario con la tarjeta y el teléfono)
Entra un muchacho y una muchacha al escenario llevando un misionero entre sus manos.
Muchacho y muchacha: Perdóneme Sr. Sabelotodo.
Sr. Sabelotodo: Hola, ¿qué tenemos aquí?
Muchacho: Bueno, usted arregló mi barrilete.
Muchacha: Y usted hizo funcionar mi teléfono.
Muchacho y muchacha: Así que pensamos que usted podría arreglar quizás a nuestro misionero, que él está roto.
Sr. Sabelotodo: Bien, déjeme mirarlo, nunca he arreglado a un misionero, pero parecería  bueno en mi C.V. (o curriculum vitae) (Sr. Sabelotodo se levanta al misionero (el ayudante pueda tener que llevar los pies o algo) (y lo examina encima de escenario)
Sr. Sabelotodo: Hmm, Uhuh, Yep, Mmmm.  Nada mal con este misionero.
Muchacho y muchacha: ¡Pero él no trabaja!
Muchacho: Nada está sucediendo allá.
Muchacha: No hay conversiones masivas; no hay nuevos nacimientos en todo el país.
Sr. Sabelotodo: Bueno, espere allí un minuto. Por un lado, es Dios que hace todo eso, no los misioneros.  Y él lo hace cuando él quiere y no cuando lo queremos nosotros. Déjeme hacerles un par de preguntas. (al muchacho) ¿Había algo malo con su barrilete?
Muchacho: No.
Sr. Sabelotodo: Entonces, ¿por qué no funcionó?
Muchacho: No tenía hilo.
Sr. Sabelotodo: Bueno, como un barrilete necesita un hilo para detenerla, un misionero necesita socios para apoyarlo en su trabajo.  El equipo de apoyo en el país del misionero es quien ora por él y así le da fuerza en las tormentas espirituales de su trabajo, así como el hilo previene que el barrilete sea arrancado y perdido en el aire.
Sr. Sabelotodo: (a la muchacha) ¿Su teléfono estaba roto?
Muchacha: No.
Sr. Sabelotodo: Entonces, ¿por qué no funcionaba?
Muchacha: No tenía una red.
Sr. Sabelotodo: Exactamente, así es, y un misionero necesita una red también. Su teléfono pone una pequeña señal, y la red hace una señal más grande, de modo que su teléfono pueda sonar hasta el otro lado del mundo. Bueno, su misionero puede orar, y Dios escucha, pero ¿cuánto mejor sería si había una red entera rogando también?
Muchacha: ¡Mucho mejor!
Sr. Sabelotodo: (a ambos) Déjenme explicarles algo más.  Ustedes sabían que el equipo de Jalapa cuando juega en el estadio las flores gana en casi todas las oportunidades. ¿Por qué piensa que es así?
Muchacho: Debido a la cantidad de gente que los apoya y que los anima.
Sr. Sabelotodo: Así es. Un equipo de deportes tiene un entrenador, amaestrador, doctor del equipo, encargado, algunos agentes y una cantidad de personas partidarios en el club de barra, no es ninguna maravilla que ellos juegan mejor cuando tienen toda esa ayuda. Pero enviamos a nuestro misionero solo y a veces nos olvidamos de él.  ¿Que piensan ustedes que sería más difícil: jugar fútbol o predicar el evangelio en África en un idioma totalmente diferente?
Sr. Sabelotodo: No hay nada mal con este misionero, él solo necesita una red, un equipo de ayuda, algunos socios para apoyarlo y para orar por él, y para apoyarle en su ministerio allá. El apóstol Pablo sabía eso. Escucha lo que dice la Biblia:  “Porque: Todo aquel que invoque el nombre del Señor sera salvo. 14¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 15¿Y cómo predicarán si no son enviados? Tal como está escrito: ¡Cuan hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio del bien!”
Muchacho y muchacha: Bueno, pero ¿dónde podemos conseguir un equipo de apoyo?
Sr. Sabelotodo: Esa es una buena pregunta, (mira hacia la audiencia) Hummm, ¿dónde podemos conseguir un equipo de apoyo para nuestros misioneros?

(La cortina se cierra)

Autor:
Por Michael Hutton
Traducido por El Grupo de Títeres Manos a la Obra
 ObreroFiel.com- Se permite reproducir este material siempre y cuando no se venda. 

1 comentarios:

ribiczar dijo...

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